Puyol es el Platko moderno. Puyol es un futbolista antiguo, del pasado, de los que cuando se rompían la cabeza, apartaban al masajista. Puyol se cose la cabeza si el equipo lo necesita. Es futbolista de otros tiempos, de cuando los jugadores no llevaban el nombre en la espalda porque ese deporte aún era un deporte de equipo.
viernes, 5 de octubre de 2012
Oda a Puyol
domingo, 29 de abril de 2012
Y ahí está
Era tan modélico que los miserables necesitaban desesperadamente encontrarle grietas, intentar degradarle, sembrar la sospecha de que tanta perfección solo podía obedecer a un disfraz de la impostura.
lunes, 28 de julio de 2008
Carlos Sastre, campeón del Tour 2008

Marca | Chapeau Sastre
As | El triunfo de la normalidad
ABC | Sastre humaniza el Tour
El Mundo | La paciencia y la determinación
Foto | El Mundo
lunes, 7 de julio de 2008
La final eterna

Marca | El nuevo rey
El País | Nadal entra en la leyenda
El Mundo | Esplendor en la hierba
Fue buena | Lo simbólico y lo real
lunes, 2 de junio de 2008
Alberto Contador, el heredero

Marca | Alberto I de Italia
As | Campionissimo
El Mundo | Anatomía de una proeza
El País | A lo Indurain
Foto | El Mundo
sábado, 8 de septiembre de 2007
Salir de marcha con treinta y tantos
Ayer me invitaron a un cumpleaños. Además son las fiestas del pueblo. Me pareció un buen plan. Amigos que hacía tiempo que no ves, cena, tertulia y copas hasta que cierren. Salí de casa dispuesto a beberme el agua de los floreros y volver de día a cuatro patas. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. No pude con el tercer gintonic, me retiré pronto y además acabé de pillar el constipado que venía arrastrando desde hacia unos días. Una noche redonda.
Me he acordado de un artículo que leí hace tiempo del genial Pablo Motos. Se titula ¿Por qué es mejor no salir de marcha con treinta y tantos? y lo tenía guardado en la carpeta de Chorradas de Mis documentos. Copio y pego:
La otra noche quedé con mis colegas de toda la vida para nuestra cena anual. Estas reuniones se han ido convirtiendo en la prueba de que ya no somos lo que éramos. Unos están calvos, otros tienen tripa y otros tienen el combi: tripa y calva. La primera señal de que ya no eres el que eras se presenta cuando, después de cenar, os vais de copas. En los pubs te sientes raro. Estás en una edad entre el botellón y los salones de baile. Todos te miran. Es como ir a una manifestación del Opus con un condón en la cabeza. Antes, cuando salías, la cosa estaba clara. Ibas a ligar. Se ligaba o no se ligaba. Y te ibas a casa con un pedo y una tía o con un pedo y una erección. Ahora te vas a casa con un pedo y punto.
Te sientes perdido. ¿Y qué haces? Beber. ¡Cómo no vas a beber si no puedes cantar las canciones porque no te sabes ni una! El único momento en el que te sientes integrado es cuando ponen la de Shakira y Alejandro Sanz, que ésa no se la sabe nadie porque no se entiende la letra. Vamos, no se la sabe ni Shakira. Por eso mueve tanto las tetas, para disimular. La tía las mueve tan deprisa que es imposible saber dónde está el pezón. Y te pides otra copa. No porque tengas ganas, sino porque no sabes qué hacer. Si se presentara Alicia Senovilla en ese momento con su máquina de la verdad, diría: "Pablo ha dicho que realmente le apetece el güisqui que acaba de pedir... y la máquina dice que.... ¡miente!". Tampoco sabéis bailar. Por eso os ponéis en corro en medio de la pista. Y vais saliendo, cada uno a hacer su especialidad, como si hubieran repuesto El semáforo. Yo hago el robot igual de bien que Danny Amatulo, el de "Fama". pero por alguna extraña razón esto a las tías ya no les impresiona.
Cuando se hace de día, alguien pregunta: "¿Dónde vamos?". Que piensas: "Pues
a casa, ¿adónde vamos a ir?". Pero no lo dices, porque tienes miedo de ser el pringao. Así que os subís al coche y os ponéis a dar vueltas buscando una churrería y, claro, en un coche lleno de tíos borrachos siempre se acaba haciendo calvos. Antes estaba bien lo de hacer calvos, pero ¿ahora? ¡Si algunos ya tienen canas en los huevos, que parece que llevan dos hámsters colgando! Lo peor de salir de marcha cuando te acercas a los 40 no es la noche en sí, es el día después. Cuando te levantas, te miras en el espejo y el aspecto de tu pelo muestra exactamente cómo te sientes por dentro. Que piensas: "Si yo me levanto con estos pelos, ¿cómo se levantará la pitonisa Lola con resaca?". Pero cuando verdaderamente sabes cómo estás por dentro es cuando haces caca. ¿Cómo puede oler tan mal? Me imagino a la pitonisa Lola con resaca soltando esas dos velas negras... Hay que ver las cosas que salen de tu cuerpo ese día. Yo una vez, después de una noche de borrachera, me soné y me salió una patata frita por la nariz.
No soportas la luz y te pasas el día con la casa en penumbra, como si fueras un niño de "Los otros". Sólo que tu chica no es Nicole Kidman, y no se preocupa de ir cerrando las puertas tras ella para que tú no mueras. Ella quiere que mueras. La hija de su madre parece que ha decidido probar si funcionan todos los pequeños electrodomésticos que tenéis en casa: la minipimer, el secador, la epilady, el aspirador, el exprimidor... Y gracias a Dios que no tenéis árboles, porque seguro que le daba por talarlos con la sierra eléctrica. Y cada vez que te llaman piensas que la sintonía de tu móvil es insoportable, y que en cuanto tengas fuerzas vas a quitar la de "¡Qué pasa, Neeeeeeng!" y vas a poner una de chill out.
Cuando tenías 20 años, te levantabas, te comías los callos que había hecho tu madre, bajabas a la piscina con las gafas, oliendo a calimocho, y te hacías 20 largos. Y eso que antes tú bebías de garrafón. Ahora te pones muy digno y dices: "Un cubalibre de Havana 10". Que las camareras no te entienden, porque los únicos que siguen pidiendo cubalibres en España sois tú y Arturo Fernández. La única diferencia es que Arturo Fernández no tiene combi y seguro que tampoco va por ahí haciendo calvos: "iChatina, mira lo que traigo debajo del esmoquin!".
martes, 28 de agosto de 2007
El autor del gol que cambió la vida de los sevillistas
El futbolista Antonio Puerta, de 22 años, falleció a primera hora de la tarde del martes tras sufrir varias paradas cardiorrespiratorias durante el partido Sevilla - Getafe el día 25, engrosará la historia de su club como el autor del gol que clasificó a su equipo para la final de la Copa de la UEFA en 2006.
Antonio Puerta Pérez, nacido en Sevilla el 26 de noviembre de 1984, fue un sevillista de cuna pese a que su padre, Añoño, militó en el Triana Balompié, un histórico filial del Real Betis.
Nacido en el barrio de Nervión, muy cerca del Estadio Sánchez Pizjuán, Puerta militó en el equipo del mismo nombre hasta que fue captado para los escalafones inferiores del Sevilla, club en el que ha desarrollado toda su carrera.
Puerta debutó en Primera el 21 de marzo de 2004, de la mano de Joaquín Caparrós. Fue en un partido ante el Málaga, que esa tarde se llevó los tres puntos (0-1) pero el interior zurdo ya apuntó algo de lo mucho bueno que daría en su corta carrera.
En la temporada 2004-05, Puerta alternó presencias en el primer equipo con su participación en el filial, en el que un ex jugador también canterano, zurdo e internacional, Manolo Jiménez, lo mimó hasta convertirlo en el futbolista desequilibrante que acabó por ser.
Al final de esa campaña, el sevillista tuvo un papel destacado en la obtención de la medalla de oro en los Juegos del Mediterráneo de Almería 2005 por parte de España, en los que participó junto a su compañero Kepa Blanco. Asiduo desde entonces en las convocatorias de la selección sub-21, Puerta tuvo la oportunidad de debutar como internacional absoluto en un partido oficial ante Suecia, en octubre de 2006. Curiosamente, Luis Aragonés lo citó debido a la lesión de otro producto de la cantera sevillista, José Antonio Reyes.
Pese todo lo relatado, Puerta pasará a la historia por el gol que marcó el 27 de abril de 2006. Aquella noche, ante el Schalke 04 alemán, una excepcional lanzamiento cruzado con la zurda en la prórroga clasificó al Sevilla para su primera final en 44 años (1-0). Dos semanas más tarde, el club 'palangana' ganó al Middlesbrough (4-0) la Copa de la UEFA, primer título del club en seis décadas.
Por la trascendencia histórica de ese tanto, que permitió abrir una serie de cinco títulos en 15 meses que podría ampliarse con la obtención de la segunda Supercopa de Europa, la acción quedó bautizada como "el gol que cambió nuestras vidas", y así ha sido para varias generaciones de sevillistas, que esa noche vieron desaparecer el fantasma de un club irremediablemente perdedor.
Ese 27 de abril, era jueves de Feria en Sevilla y la expresión vino regalada: "Puerta grande", titularon todos los periódicos. Al día siguiente, el torero sevillano Salvador Cortés cortó cuatro orejas en La Maestranza, una hazaña inédita en tres décadas. Salió a hombros por la Puerta del Príncipe, que aquella tarde era la "Puerta de Antonio".
